Calce: Dr. José Rodríguez Ramos, director médico del Hospital General Castañer.
El modelo de salud de Puerto Rico está enfocado en tratar enfermedades, no prevenirlas, limitando estos esfuerzos de atención médica, siendo la salud influenciada por factores sociales, económicos y culturales.
“Por eso es importante que el paciente y sus familiares cercanos estén educados, así como el automanejo para mantener al paciente funcional y evitar complicaciones”, advirtió el doctor José Rodríguez Ramos, director médico del Hospital General Castañer, durante la pasada Cumbre de Salud Poblacional 2025 que organizaron la Asociación de Hospitales de Puerto Rico (AHPR) y la Escuela de Medicina San Juan Bautista.
Dentro de los retos de la atención médica, Rodríguez Ramos mencionó la alfabetización de la salud y destacó la importancia de que el personal salubrista baje al nivel del paciente, mientras se comunica con éste, para asegurar de que comprenda su evolución y tratamiento.
Escasez de recursos, dificultades de acceso a personal médico especializado y vivir lejos de los centros urbanos fueron otros de los desafíos que enfrentan los pacientes y que mencionó el galeno, además de barreras culturales, dificultades de transporte y de adherencia a tratamientos.
Basado en la prevalencia de enfermedades crónicas y no transmisibles en adultos de Puerto Rico, Rodríguez Ramos informó que 68 % vive con una o más enfermedades crónicas. Además, uno de cada cinco tiene hipertensión y la misma proporción tiene colesterol alto y artritis. Mientras, uno de cada seis tiene diabetes, uno de cada diez tiene asma y uno de cada 12, enfermedad del corazón. “Las enfermedades crónicas afectan tanto al paciente como a la familia y cuidadores”, dijo el especialista en Medicina de Familia, quien resaltó la importancia de, al menos, una visita anual al médico.
“Por eso es importante que el paciente y sus familiares cercanos estén educados, así como el automanejo para mantener al paciente funcional y evitar complicaciones”
Dr. José Rodríguez Ramos
A nivel de prevención, recordó que hay tres niveles: primario (para identificar factores de riesgos y educar para evitarlos), secundario (para realizar pruebas de detección temprana) y terciario (tratamiento adecuado temprano, trabajo social y apoyo psicológico para el paciente y familiares).
Durante su charla sobre ‘Prácticas avanzadas en la salud comunitaria’, el galeno describió la labor del personal de Enfermería como “la columna vertebral” de las instituciones de salud. “Tienen la capacidad para gestionar el cuidado del paciente, la familia y la comunidad. Además, son muy importantes para enfrentar e intervenir en el control de las enfermedades transmisibles y no transmisibles”, sostuvo.
Resaltó que se les deben otorgar más funciones ya que fortalecen la atención primaria, potencian el seguimiento de los pacientes con problemas crónicos de salud y tienen la capacidad de atenderlos en distintas etapas de sus vidas.
A través del Programa de Telemedicina del Hospital General Castañer, dijo, personal de Enfermería hace visitas en el hogar a pacientes.
“Adiestrar enfermeros en el cuidado centrado en el paciente es importante en la salud comunitaria avanzada. Hay que darles la oportunidad de que trabajen con el médico en el control y manejo de enfermedades no transmisibles. También, permitirles que participen en la evaluación del paciente, no solo en la toma de vitales”, señaló.
Dentro de esas tareas adicionales que el personal de Enfermería puede realizar, mencionó la toma del historial familiar y social del paciente, incluyendo su pasado y alergias. También, preguntar sobre la reconciliación de medicamentos que ingiere el paciente, educarlo, darle el cuestionario de ansiedad y uso de sustancias y abordar el tema de planificación familiar, entre otras funciones. “Hacer investigaciones también permite identificar qué la comunidad necesita”, manifestó.
Rodríguez Ramos insistió en que el personal de Enfermería debe desarrollar la habilidad de hacer funciones que antes solo generaban los médicos. Fortalecer la atención médica de este modo, dijo, puede ayudar a mejorar la comprensión de las enfermedades, promover la alimentación saludable, identificar necesidades de salud en las comunidades y mejorar la salud comunitaria, garantizando acceso a servicios de salud de calidad.
“Utilizar promotores de salud comunitaria también ayuda para enlazar la comunidad y los servicios de salud”, dijo al resaltar la importancia de la prevención de enfermedades y el acceso temprano a atención médica.
Otro pilar en la Medicina Primaria dijo es proveer programas educativos de calidad. “Tenemos que transformar la Medicina en un manejo de equipo, donde todos sean responsables y estén comprometidos con el paciente. Es evaluar al paciente, la familia y la comunidad como un todo”, reiteró.
También señaló la importancia de utilizar métodos avanzados de evaluación clínica. Entre estos, mencionó el televídeo, la teleconsulta, el seguimiento telefónico y el envío de material educativo adecuado por mensajes de texto y WhatsApp. También, la evaluación a distancia, las visitas al hogar y transportación a pacientes.
Además, comentó que el personal de Farmacia puede ayudar con la adherencia a medicamentos y el personal de nutrición en la evaluación de dieta. Otra tecnología también importante en la evaluación de pacientes son los monitores digitales a distancia para tomar la presión, el peso y el nivel de azúcar de la persona. Además, subrayó lo importante que es el integrar la salud mental en la evaluación del paciente. “Hay que movernos de tratar la fiebre a la prevención”, concluyó.











