Calce: Hospital Bella Vista, Mayagüez.
Un diagnóstico de cáncer no solo marca el inicio de un tratamiento, sino el comienzo de un viaje que transforma vidas y familias. Ese viaje requiere precisión médica, tecnología avanzada y, sobre todo, humanidad. Esa es la visión del Hospital Bella Vista, en Mayagüez, cuyo modelo integra las dimensiones científica, clínica, emocional y espiritual.
En el Hospital Bella Vista están comprometidos a que nadie camine solo. Un equipo de enfermeras navegadoras coordina citas, aclara procesos y atiende necesidades, brindando atención continua y cercana. Este acompañamiento encarna la visión de la directora ejecutiva, licenciada Marielis Guerra, al afirmar que “nos comprometemos a ofrecer un enfoque integral, combinando tecnología avanzada y atención médica de excelencia, con el objetivo de tratar la enfermedad y restaurar la esperanza durante todo el proceso”.
Esa esperanza también se sustenta en la ciencia. En Bella Vista, la detección temprana es una prioridad, y la Unidad de Endoscopía juega un papel clave al identificar lesiones en etapas iniciales. Este trabajo se complementa con la precisión diagnóstica del PET-CT Siemens Biograph mCT 64, el único en el área oeste de Puerto Rico. Este equipo combina tecnología PET-CT de 64 cortes para obtener imágenes precisas, con estudios más rápidos y de menor radiación. Como señala el doctor Adrián Álvarez de la Campa, “el hospital ha invertido más que en tener los servicios, en tener tecnología de alta calidad como pocas instituciones en el país, lo que permite diagnósticos confiables y atención personalizada”.
En Bella Vista, la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia convergen bajo un mismo techo en un ecosistema donde la colaboración profesional es tan importante como la técnica. Se integran servicios aliados como Cancer Institute, dirigido por el radiooncólogo doctor Carlos Remedios, y Prime Oncology, del hematooncólogo doctor Christian Rolón, que complementan con excelencia los servicios de Bella Vista.
Un ejemplo de esta colaboración es el trabajo conjunto de la doctora Margarita Rivera, cirujana general especialista en Cirugía robótica, y la doctora Juliet Porch, cirujana plástica, quienes realizan mastectomía y reconstrucción en una sola intervención. La doctora Rivera resume su experiencia con claridad: “Cada cirugía representa una oportunidad de devolverle tiempo, salud y fe a un ser humano.” Su reflexión expresa el propósito compartido de todo el equipo: sanar con precisión y cuidar con compasión.
La atención espiritual de nuestros capellanes completa un modelo de salud que reconoce la interrelación entre cuerpo, mente y espíritu. Este enfoque integral ha consolidado al Hospital Bella Vista por más de 70 años como una institución que une la excelencia clínica, la innovación sustentada en evidencia científica y la sensibilidad humana inspirada en los valores de nuestra fe cristiana.






