Cerca del 10 % de los casos de cáncer colorrectal en Puerto Rico corresponden a individuos entre 20 y 49 años, pero la tendencia a que la cantidad de casos aumente de manera significativa cada año en Puerto Rico, casi al doble de lo que se observa en Estados Unidos, es una estadística sumamente preocupante.
Estos hallazgos provienen del Registro Central de Cáncer de Puerto Rico por lo que el Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (CCCUPR) hizo un llamado a la prevención ante el incremento de casos en la isla, especialmente en jóvenes de entre las edades de 20 y 49 años.
El doctor Humberto Guiot, director ejecutivo interino del CCCUPR, destacó la importancia de la educación y la accesibilidad a las pruebas de detección: “Nuestro compromiso es continuar fortaleciendo los programas de prevención y acceso a cernimiento en Puerto Rico. La comunidad debe conocer que el cáncer colorrectal no sólo afecta a personas mayores, sino que cada vez más se diagnostica en jóvenes. La prevención y la educación son clave para la detección temprana del cáncer colorrectal que redunda en mejorar la calidad de vida de los pacientes”.
La doctora María González Pons, investigadora asociada de la división de Investigación Clínica y Traslacional del CCCUPR, señaló que “el informe de tendencias de incidencia del cáncer colorrectal entre 2000 y 2021, comparando la situación de Puerto Rico con la de los Estados Unidos, analizó 32,181 diagnósticos primarios de cáncer colorrectal en Puerto Rico, revelando que en general, la edad mediana de diagnóstico es de 68 años y que sólo el 40 % de los tumores se detectan en estadios tempranos, lo que implica que la mayoría de los casos se diagnostican en etapas avanzadas, reduciendo las posibilidades de un tratamiento exitoso”.
“Se observó además que el 55 % de los casos ocurre en hombres. Cerca del 10 % de los casos en Puerto Rico corresponden a individuos entre 20 y 49 años. Estos hallazgos han sido comparados con los datos del programa ‘Surveillance, Epidemiology, and End Results’ del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos”, reveló González Pons.
Por su parte, la doctora Veroushka Ballester, especialista en Gastroenterología oncológica y miembro de la Coalición de Cáncer Colorrectal, dijo que “el cáncer colorrectal es una de las principales causas de muerte en el mundo, pero es altamente prevenible con una detección temprana y cambios en el estilo de vida. Por ello, es crucial que más personas conozcan los factores de riesgo y accedan a pruebas de detección temprana”.

Detalló Ballester que “entre los factores de riesgo no modificables que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer colorrectal destacan la genética y la edad. Sin embargo, existen factores de riesgo modificables que pueden ser controlados para reducir la posibilidad de desarrollar esta enfermedad, entre ellos una alimentación deficiente, el sedentarismo, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo.
“Nuestro compromiso es continuar fortaleciendo los programas de prevención y acceso a cernimiento en Puerto Rico. La comunidad debe conocer que el cáncer colorrectal no sólo afecta a personas mayores, sino que cada vez más se diagnostica en jóvenes.”
Dr. Humberto Guiot
En Puerto Rico, el Departamento de Salud ordena la prueba de detección de sangre oculta como requisito anual a partir de los 40 años, colocando a Puerto Rico como la región de los Estados Unidos con la edad más temprana recomendada para comenzar el cernimiento. Esto obedece al aumento continuo en casos de cáncer colorrectal en personas jóvenes. El cernimiento temprano es fundamental, recomendándose además colonoscopias a partir de los 45 años.

Por su parte, la doctora Vivian Colón López, directora asociada de la Oficina de Alcance y Participación Comunitaria del CCCUPR, recomendó a cada individuo tomar acción con una alimentación saludable, rica en fibra, frutas y vegetales, y baja en carnes rojas y procesadas, que ayuda a reducir la inflamación y mejorar la salud digestiva. También recomendó hacer ejercicio regularmente, con al menos 150 minutos semanales de actividad física, como medida de prevención.
A su vez, la doctora Ballester resaltó que “evitar el consumo de tabaco y alcohol, ambos factores asociados con un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, es esencial para la reducción de la incidencia de esta enfermedad”.









