Lcdo. Omar Marrero, secretario del Departamento de Estado y director ejecutivo de AAFAF.
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En la fotografía: Lcdo. Omar Marrero, secretario del Departamento de Estado y director ejecutivo de AAFAF.

Puerto Rico tiene una zapata fiscal sólida que va a tener un impacto generacional y permitirá revisar recursos fiscales para el tema de salud y asegurar que ese servicio esencial se preste de manera correcta.

Así lo aseguró el licenciado Omar Marrero, secretario del Departamento de Estado y director ejecutivo de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico (AAFAF), ante la matrícula de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico (AHPR) reunidos para su convención anual el pasado mes de octubre, al repasar las gestiones gubernamentales de restructuración realizadas durante los pasados dos años y medio.

“Durante los pasados seis o siete años hemos estado trabajando una reestructuración fiscal del Gobierno de Puerto Rico. Terremotos, huracanes, pandemia y dos guerras no ha sido óbice u obstáculo para que nosotros reestructuremos el Gobierno desde el punto de vista fiscal. Si miramos España, Portugal, Grecia o Estados Unidos, que han tenido reestructuraciones, saben que es un proceso complejo y se exacerba cuando tenemos once emisores, sobre 30 créditos y una cultura política que llamaba al subsidio bajo el pretexto de que la última la paga el diablo, pero sabemos que, al final del día, eso no es cierto porque los recursos del Estado son limitados. ¿Qué hemos logrado con esta reestructuración? Hemos logrado que el pago de nuestra hipoteca sea mucho menor, predecible, fijo y que no se altere, porque te permite planificar a largo plazo”, dijo.

“Antes del proceso de reestructuración (el pago) eran $2,600 millones y era variable. Eso no era manejable. Luego del proceso nos llevó ese pago a $1,150 millones, una reducción del 75 % del servicio de la deuda. No de la cantidad, sino de servicio de la deuda. Al compararnos con otras jurisdicciones de Estados Unidos, Puerto Rico destinaba el 26 % al pago de esa deuda. Luego de la reestructuración estamos destinando 6.5 % de nuestros ingresos, lo que nos coloca en promedio de los 25 estados mas endeudados de la nación. Esto es importante porque no podríamos hoy invertir en el sector de la salud ni podríamos priorizar recursos limitados del Estado para el sector de la salud si no hubiésemos podido lograr esto. Era fundamental poner esto en orden para poder hoy estar donde estamos, reinvirtiendo en servicios esenciales”, afirmó convencido.

“El proceso de reestructuración nos permitió bajar esa estructura de deuda para tener una estructura más limpia y saber cuánto son los recursos que el Estado necesita. Ciertamente uno de los beneficios fue poner la casa en orden. Primero refinanciamos la hipoteca, modificamos nuestra deuda, reducimos la estructura de capital. Otro beneficio fundamental, para lo cual reconozco la colaboración de a la Junta de Supervisión Fiscal, porque de lo contrario no hubiera habido la voluntad política para atenderlo, es la visibilidad de las cuentas del Gobierno central. Este es uno de los mejores legados que podemos dejarles a futuras generaciones. Ya nuestra deuda no se acerca a lo que estaba. Ahora está cerca del 51 % y eso es importante porque esas son las métricas que las agencias acreditadoras y el mercado internacional miran para ver si pueden invertir en una jurisdicción”, explicó Marrero. 

El secretario aseguró que “cuando comenzamos el proceso, no había efectivo en caja ni visibilidad de sus cuentas. Hoy se tiene visibilidad y muchos de esos ingresos fueron retrotraídos al Gobierno Central y la cuenta está más saludable y ahora tenemos un fondo de emergencias de $1,300 millones. Cuando María, no teníamos ese fondo de emergencia. Además, tenemos $1000 millones de ‘working capital’. Nunca en la historia de Puerto Rico se podía decir que se tiene ‘working capital’ para los próximos 90 días. Ahora tenemos salud fiscal con una fuerte liquidez y una base contributiva sólida. Estamos al día en estados financieros auditados, algo fundamental para decirle al mercado internacional que Puerto Rico está poniendo la casa en orden desde el punto de vista fiscal”.

Con la reestructuración, según Marrero, se ha logrado una estructura de capital sumamente simplificada, con cortapisas bien importantes. “Ninguna administración futura podrá financiar un déficit, ninguna administración futura podrá coger dinero para ‘patear’ la data, y que el que venga se encargue, y solamente se puede emitir deuda para inversión de capital, es decir para obra de capital. También, redujimos el riesgo de contraparte a Puerto Rico y llevamos mensaje de estabilidad jurídica y, finalmente, hemos podido lograr la restructuración sin despedir un empleado, sin reducir salario, y sin reducir pensiones. La reestructuración nos ha permitido ser mas eficientes y que tengamos el espacio y presupuesto para transferir responsabilidad de las pensiones al fondo general”.

“Al compararnos con otras jurisdicciones de Estados Unidos, Puerto Rico destinaba el 26 % al pago de esa deuda. Luego de la reestructuración estamos destinando 6.5 % de nuestros ingresos, lo que nos coloca en promedio de los 25 estados mas endeudados de la nación.”

Lcdo. Omar Marrero

En cuanto al sector salud, también se está impactando con fondos. “Unas de las presunciones macroeconómicas más frágiles que teníamos en el plan fiscal eran los fondos de Medicaid y los ingresos de la ley 154. Esas eran las mas importantes. Si algo pasaba en alguna de las dos podríamos tener problemas mayores para tener un presupuesto balanceado y proveer servicios esenciales. Ley 154 se atendió. Segundo, Medicaid, sin esa certeza a largo plazo, teníamos unos riesgos, pero a través de un esfuerzo multisectorial que involucró al doctor Mellado, ASES, a la AHPR y grupos de interés, logramos que Puerto Rico consiguiese la asignación mas grande en la historia de fondos de Medicaid. Esto fue una gran victoria y nos permite una estabilización”, señaló el director de AAFAF.

Y añadió que “en cuanto a hospitales, estamos asegurando que esas facilidades del Gobierno que no han recibido fondos durante años, y que tenían muchos planes para ejecutarse, reciban los fondos. Para que tengan una idea, el Centro Médico, la facilidad principal y que da apoyo a muchos hospitales privados va a estar viendo una inversión superior a los $500 millones, provenientes de CARES Act, fondos estatales, fondos de reconstrucción de FEMA, y fondos de CDBG para que Centro Médico opere de manera independiente en asuntos energéticos. Y finalmente, fondos de mitigación donde estaremos sacando $250 millones para un nuevo hospital de Trauma. Son fondos sin precedentes que se están haciendo y que se suponían que se hicieran hace tiempo, pero la crisis fiscal no nos lo había permitido”.

Al recordar el proceso, Marrero manifestó que AAFAF tuvo que adaptarse. “En ese momento éramos el agente fiscal asesor financiero y estábamos negociando la deuda con la junta, pero se quedó en pausa… febrero de 2020… tuvimos que poner un riesgo porque hablaban de un virus que podría tener impacto en proyección macroeconómica, y lo tuvo. AAFAF, Junta, Hacienda y OGP tomamos liderato para distribuir los fondos que íbamos a recibir por CARES Act. Creamos una división, un programa de regulación fiscal en AAFAF donde contratamos talento local jóvenes, que tuvieron la estamina 24/7 para asegurar que eso fondos se desembolsasen un plan estratégico debidamente delineado. Debo reconocer la colaboración que tuvimos con la AHPR. Había que asegurar que ningún hospital cerrara en medio de la pandemia. Priorizamos una gran cantidad de fondos federales, para asegurar que esos fondos llegaran a los hospitales. Recibimos $2.2 billones y se distribuyeron rápido y cumplimos con todos los reportes”.

“No solamente AAFAF, como asesor financiero, se ha asegurado tener una zapata fiscal sólida nos aseguramos de que podamos dejar la receta de austeridad en el pasado y eso lo hemos dejado en colaboración con la junta. Si miramos el plan fiscal, se está enfocado en prosperidad y desarrollo económico en como asegurar que estos recursos limitados y esta oportunidad dorada que tenemos con fondos federales, los usemos para asegurar esa zapata”, finalizó Marrero.

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