Calce: Becados de la Fundación para el Futuro de la Salud, junto a los directivos de la Fundación y la Dra. Antonia Coello de Novello.
La migración de médicos, la disponibilidad limitada de especialistas y la preocupación por el futuro de los programas de Residencia han colocado la formación y retención del talento médico entre los retos principales que enfrenta Puerto Rico. Ante ese escenario, dos fundaciones destinaron recientemente $536,500 a través de 37 becas dirigidas a médicos residentes y estudiantes de profesiones de la salud que se preparan en áreas consideradas de alta demanda en la Isla.
La Fundación para el Futuro de la Salud concedió 20 de las becas mientras que Fundación Triple-S otorgó las otras 17. Las ayudas estuvieron dirigidas a médicos que se forman en Neurología, Neurocirugía, Ortopedia, Reumatología, Pediatría, Geriatría, Cirugía general, Urología, Cirugía vascular, Endocrinología, Medicina interna y Oncología, y Otorrinolaringología. Además, la ayuda económica abarcó a estudiantes de Maestría en Enfermería y de técnico de Farmacia.
Más que concentrarse exclusivamente en la cantidad de becas, el programa plantea uno de los asuntos centrales dentro de la fuerza laboral que necesita Puerto Rico en el área de la salud: cómo lograr que quienes reciben formación especializada puedan desarrollar sus carreras en el país y así contribuir a cubrir las necesidades de una población que enfrenta dificultades de acceso a determinados servicios médicos, mayormente a nivel de especialistas y subespecialistas. Así lo reconoció Edna Marín, directora ejecutiva de la Fundación para el Futuro de la Salud, durante la actividad que se llevó a cabo en un restaurante de la capital y contó, como oradora del evento, con la doctora Antonia Coello de Novello, primera mujer y latina en convertirse en cirujana general de Estados Unidos.
“Tenemos que ayudarlos. Por eso, a nuestros estudiantes becados los apoyamos en el proceso con la Junta de Licenciamiento de Disciplinas Médicas, las distintas agencias de Gobierno, las credenciales y las aprobaciones que necesitan de las aseguradoras para poder trabajar en Puerto Rico”, indicó Marín, quien resaltó que ayudarlos en esa parte inicial administrativa es muy importante para facilitarles el camino a su desarrollo profesional.
La Fundación Triple-S se estableció en el 2023 y comenzó un fondo de becas dirigido inicialmente a residentes de Neurología, Ortopedia y Pediatría. Ese primer esfuerzo otorgó seis becas, con una inversión de $69,000. El año pasado ambas fundaciones otorgaron $238,000 en 21 becas.
Marín insistió en que el crecimiento de este esfuerzo coincide con un debate más amplio: la capacidad de Puerto Rico para formar y retener a sus profesionales de la salud. Además de la fuga de médicos, la exdirectora de la Administración de Seguros de Salud (ASES) resaltó la necesidad de seguir aumentando los programas de Residencia en Puerto Rico, así como atajar las desigualdades en el acceso a los servicios de salud, particularmente en comunidades rurales.
Entre los becados se encontraba el doctor Marcantonio V. Pinci, quien inicialmente recibió una beca de la Fundación Triple-S durante su Residencia en Cirugía Ortopédica en el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico. Posteriormente obtuvo apoyo de la Fundación para el Futuro de la Salud para completar una subespecialidad en Reconstrucción de Cadera y Rodilla en Adultos en Brigham and Women’s Hospital, afiliado a Harvard Medical School. Tras culminar su formación, el ortopeda regresó a Puerto Rico para ejercer su profesión médica.
Su caso, destacó Marín, ilustra el corazón de este esfuerzo: retener talento médico en la isla, así como fomentar que otros que se han visto obligados a completar su formación médica en el exterior, como Pinci, luego regresen a establecer su práctica a la Isla.
“Más que apoyar una etapa académica, estamos contribuyendo a la formación de especialistas que tienen el deseo de volver a Puerto Rico, ya preparados para atender las necesidades de nuestros pacientes y ampliar el acceso a médicos y servicios especializados”, expresó Lydia Figueroa, directora ejecutiva de la Fundación Triple-S.
“Puerto Rico necesita mucho más que formar excelentes profesionales; necesita crear las condiciones para que decidan construir aquí su futuro”, afirmó, por su parte, Marín.
En un repaso de algunos de los retos que enfrentan los médicos recién graduados en la Isla, señaló las oportunidades de empleo, las condiciones de trabajo y la disponibilidad de plazas de Residencia y subespecialización
.“De unos 400 médicos que se gradúan al año, entre las cuatro Escuelas de Medicina, se quedan menos de 200 para Residencias y subespecialidades por el espacio que tenemos nosotros de talleres de entrenamiento. Tenemos que seguir ayudando y con más Residencias”, concluyó Marín.












