Mejorar la salud y el bienestar físico de los empleados reduce la incidencia de enfermedades y ausencias relacionadas con el trabajo. Además, incrementa la satisfacción y el compromiso de los trabajadores, reduce su rotación, así como el gasto asociado de reclutamiento y de capacitación de nuevos obreros.
Estos son varios de los beneficios que resultan de los programas de bienestar en el trabajo, razón por la cual son tan importantes implementarlos y mantenerlos.
Así lo aseguró Carlos Cabrera Ramos, coordinador de Proyectos y de Equidad en Salud, del Departamento de Salud, durante la charla ‘Promoviendo la Salud y Bienestar en el Escenario Laboral como Estrategia de Retención de Personal’, recientemente organizada por la Asociación de Hospitales de Puerto Rico (AHPR). “Los programas de bienestar son sumamente importantes. Por eso iniciamos el ‘Work@Health’ (en Salud). Hay que fomentar estilos de vida sanos entre empleados”, sostuvo.
Estas iniciativas, agregó, son vitales para el desarrollo de liderazgo y toma de decisiones, tanto a nivel público como privado, particularmente ante los retos de reclutamiento y retención a nivel nacional que muchas empresas y agencias enfrentan a diario.
Camila Faberllé Denis, directora de Modernización de Datos de la Oficina de Gestión de Proyectos del Departamento de Salud, advirtió que entre los retos que hay que combatir destaca el sedentarismo en los espacios de trabajo. También, las dificultades que muchos enfrentan de poder comer alimentos nutritivos dentro de la jornada laboral. “En el ‘rush’ del día a día muchos no encuentran tiempo para comer una comida balanceada”, dijo Faberllé Denis.
Ante estos retos, destacó Cabrera Ramos, las empresas y agencias necesitan involucrarse más con sus empleados para facilitar y promover su bienestar.
“Cuando hablamos de bienestar, ¿qué buscamos? Estar bien. Si tenemos empleados sanos y contentos, vamos a tener empleados productivos”, dijo.
De ahí, puntualizó, la importancia de invitar al liderato laboral a evaluar la posibilidad de gestionar en sus equipos de empleados la implementación de programas de salud y bienestar en sus lugares de trabajo. El programa ‘Work@Health’, explicó, busca mejorar el bienestar de los empleados en el lugar de trabajo.
“Es una estrategia de formación para empleadores a través de la educación, capacitación y asistencia técnica”, indicó.
Investigaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han documentado cómo estos programas generan resultados favorables. Además de mejoría en la salud de los empleados, dijo Cabrera Ramos, provocan un aumento en la productividad, además de reducir costos sanitarios y de ausentismo.
“En el ‘rush’ del día a día muchos no encuentran tiempo para comer una comida balanceada”
Camila Faberllé Denis
Dentro de los escenarios laborales, algunos factores de riesgo identificados son: inactividad física, alimentación poco saludable, consumo de tabaco y la ingesta excesiva de alcohol, sostuvo el funcionario. Por eso, dijo, la importancia de actividades que incidan en la salud física, mental y emocional de los empleados. En ese esfuerzo, algunas iniciativas son campañas de concienciación, prevención y apoyo social.
Además de actividad física regular y alimentación balanceada, se debe reducir el nivel de estrés en los empleados, así como el riesgo de lesiones. También, fomentar actividades que les generen más energía y vitalidad, a la vez de apoyar su salud mental y emocional.
Dentro de la actividad física, comentó Faberllé Denis, los trabajos pueden gestionar la coordinación de actividades después de los turnos de trabajo para facilitar que los empleados puedan participar en éstas. Para fomentar una alimentación balanceada, dijo, se le podría solicitar a una nutricionista que le brinde consejos al respecto. “Al promover prácticas de bienestar laboral, se puede reducir la fatiga, el agotamiento y el estrés, lo cual se traduce en mayor concentración, enfoque y rendimiento laboral”, manifestó.
Además, sostuvo, las actividades de bienestar laboral promueven relaciones saludables entre los empleados, satisfacción laboral y lealtad hacia la organización donde trabajan.
También, dijo, los empleados saludables suelen requerir menos visitas al médico. Y tener menos gastos médicos beneficia tanto a los trabajadores como a la organización donde laboran, agregó. “Es importante mantener al empleado contento y escuchado”, indicó.
La implementación del ‘Work@Health’ en el Departamento de Salud se dividió en ocho módulos, explicó Cabrera Ramos. Se obtuvo una certificación del CDC como capacitadores certificados de ‘Work@Health’, efectivo el 2 de agosto de 2024. Esto les permitió adiestrar y capacitar a empleadores, empleados y otras organizaciones.
Además de crear un comité para formalizar y estructurar el programa, se revisaron políticas públicas enmarcadas en salud y bienestar organizacional. Supervisores, sicólogos clínicos, trabajadores sociales y nutricionistas fueron algunos de los que se integraron a esta iniciativa. Algunas barreras, explicaron, fueron falta de comunicación, resistencia al cambio y estigmatización de la salud mental, entre otras.
En conclusión, dijeron, invertir en la salud y el bienestar de los empleados contribuye al éxito a largo plazo de la institución. Además, puntualizaron, al priorizar el bienestar laboral, las organizaciones pueden construir un futuro más sostenible y próspero para todos.













