Calce: Lucy Pérez, socia sénior de McKinsey
Un reciente estudio encontró que cerrar la brecha de salud de las mujeres es aprovechar una oportunidad de $1 billón. Lucy Pérez, socia sénior de la firma global de consultoría McKinsey & Company, discutió recientemente durante un panel algunos de los mitos sobre la salud de la mujer y sus efectos. Este estudio fue el resultado de una colaboración encabezada por el Centre for Health y el Healthcare at the World Economic Forum.
Pérez fue una de las panelistas de ‘Innovate to elevate health’, foro organizado por Oliver Wyman, Triple-S y JM Surette Advisors que reunió a un grupo de mujeres líderes de distintos sectores de la salud para discutir algunos de los retos que enfrentan en la industria, así como presentar varios estudios e iniciativas, tanto locales como internacionales.
El primer mito que Pérez trajo a la mesa fue uno que asegura que las mujeres viven más que los hombres, así que son más saludables. Aunque ciertamente suelen ser más longevas, no necesariamente son más saludables, apuntó.
“Las mujeres invierten 25 % más tiempo con peor salud que los hombres”, sostuvo Pérez, quien también se destaca como líder global del McKinsey Health Institute.

En general, dijo Pérez, las mujeres viven unos 12 años con discapacidades, en comparación con los hombres, que tienen un cuadro similar, pero por menos años, nueve.
Como segundo mito mencionado la doctora en Química graduada de la Universidad de Harvard también negó que la brecha de salud de las mujeres se concentre al final de sus vidas. “Más de esa brecha la mujer la pasa entre los 20 y los 60 años, los años pico de trabajo. Eso tiene unas implicaciones económicas enormes. La saca de su lugar de trabajo”, señaló.
El tercer mito que planteó fue uno que asegura que la salud sexual de las mujeres es sexual y reproductiva. Según los hallazgos del estudio, indicó Pérez, al menos el 56 % de las discapacidades ajustadas como años (DALY) provienen de condiciones que afectan a las mujeres de forma diferente y desproporcionada.
Para el 2019, dijo, la carga de salud de las mujeres a nivel global se dividió en: 5 % relacionadas a condiciones específicas de las mujeres (como menopausia), 4 % a enfermedades que las afectan de manera diferente (como enfermedades cardiovasculares), 47 % a condiciones que las afectan desproporcionadamente (como condiciones autoinmunes y migrañas) y 43 % a enfermedades de los cuales no hay evidencia actual que indique que a las mujeres les impacta de forma diferente o desproporcionada (como la leucemia).
Otro mito discutido por Pérez fue que la salud de la mujer es una oportunidad de nicho de mercado. “Sí, las condiciones de salud de las mujeres tienen un gran potencial de mercado y son muy prevalentes, pero la cartera de activos no refleja esto”, dijo.
Como ejemplo mencionó que se estima que, a nivel global, una de cada diez mujeres tiene endometriosis. Sin embargo, muchas son diagnosticadas cuando quedan embarazadas. A pesar de que los síntomas empiezan en su adolescencia, sostuvo, en la mayoría de los casos se entiende que está relacionado a dolor menstrual y que puede vivir con esos síntomas, en vez de buscar soluciones.
¿Cuáles son las razones detrás de la brecha de salud en las mujeres?
Según Pérez, una de ellas es el conocimiento limitado de las diferencias basadas en sexo. También, acceso limitado a atención apropiada, según el género. Además, falta de datos que provocan que la carga de salud de las mujeres no sea contabilizada adecuadamente y cómo la baja inversión limita la escala de innovación.
Pérez enfatizó que cerrar esa brecha podría generar más de $1 billón del Producto Interno Bruto para el 2040. Pero para cerrar esa brecha se requieren cinco acciones, indicó. Primero, dijo, se necesita medir los resultados de las mujeres de forma única, atendiendo disparidades al cuantificar la carga de enfermedades. También se debe aumentar la investigación en condiciones específicas para mujeres y desarrollar guías clínicas que aseguren un cuidado alineado a necesidades basadas en sexo y género. Además, se deben desarrollar soluciones inclusivas que mejoren resultados en todas las geografías y demografías y aumentar el financiamiento para mejorar la salud de la mujer, así como empoderar más voces femeninas en la toma de decisiones.
“Necesitamos invertir en ciencia básica, planteando preguntas. Invertir en emprendedores. Contar con más mujeres en puestos de decisión”, sostuvo.
La inteligencia artificial en la salud
Durante el foro, Deirdre Baggot, socia de Oliver Wyman, ofreció un breve resumen de la situación en Puerto Rico. Comentó que en la isla hay una creciente presión demográfica, en comparación con Estados Unidos. Además de que la población está envejeciendo más rápido, advirtió que más de la mitad son mujeres, mientras que 40 % de la población general vive bajo niveles de pobreza. También destacó dificultades en el acceso a servicios médicos, considerando que muchos viven en pueblos médicamente desatendidos. Y advirtió una alta prevalencia de enfermedades crónicas en la isla, como diabetes, y que gran parte de la población depende del programa Medicaid para su cobertura médica.
Por su parte, Terry Stone, vicepresidenta y líder global de la Práctica de Ciencias de la Salud y Vida de Oliver Wyman, ofreció una presentación sobre ‘Las ventajas de la Inteligencia Artificial’, enmarcada en la atención médica.
Stone ofreció ejemplos de sus distintas modalidades. Algunas de las tradicionales mencionadas fueron la visión artificial, reconocimiento de voz y modelos predictivos. De IA generativa indicó que en los últimos años se han hecho populares GPT, Copilot y otros modelos generativos multimodales y de lenguaje grandes. Y en cuanto a cognitivos se refirió a computación cognitiva, robótica cognitiva y otras formas de inteligencia avanzada.
“La IA es increíblemente poderosa, con capacidades transformadoras para nuestra forma de pensar y trabajar, reconociendo que existen desventajas”, dijo.
Entre las ventajas, mencionó: información más rápida y de mayor calidad, análisis predictivo, creación e ideación de contenido, hiperpersonalización a escala y automatización de tareas personalizadas. También, su disponibilidad 24-7, su rápida interacción y que no se cansa. Entre las banderas rojas, sin embargo, mencionó que carece de experiencia de primera mano, además de consideraciones éticas.
“Es como las personas más inteligentes hablando de cosas que nunca han hecho ni experimentado. Ese toque personal sigue siendo muy importante”, observó, aunque a la misma vez destacó el poder de la IA dentro de sus capacidades transformadores en la forma en que uno piensa y trabaja.
Además de una transformación global a nivel de productividad, dijo, la IA también ha generado un impacto económico y a nivel laboral, tanto con la sustitución de empleos con la automatización de tareas, como la creación de otros ligados al avance de la tecnología.
Pero a pesar de este importante crecimiento, advirtió que existe una brecha de género en el uso de IA en el trabajo, con los hombres superando a las mujeres entre todas las generaciones (boomers, Gen X, millennials y Gen Z). Esta brecha, sostuvo, es particularmente amplia en la salud y las ciencias de la vida (14 %). Por eso, sostuvo, es fundamental que las mujeres aprovechen eficazmente la IA en los negocios.
Entre los ejemplos de usos de IA mencionados por Stone destacan los siguientes: asistente personal de bolsillo para la gestión diaria de tareas rutinarias, bola de cristal ejecutiva al anticipar tendencias futuras, experto al alcance ante la multiplicación de la efectividad con perspectivas expertas y socio de pensamiento inteligente y creativo, con la generación de nuevas ideas, mejoras existentes y ponerlas en marcha.
Integración con cautela
Tras asistir en la implantación de los récord médicos electrónicos, Danielle Ralic, fundadora y CEO de Ancora.ai, quedó “enamorada” de la inteligencia artificial, confesó durante el evento. Ancora.ai es una empresa de tecnología sanitaria dedicada a acelerar la innovación en Medicina mediante el acceso a ensayos clínicos.
“La inteligencia artificial es estupenda, pero tenemos que ser cuidadosos y responsables. Es maravillosa en cuestión de tecnología y todo lo que podemos hacer. Hay tanta información disponible pero no siempre la tenemos en el momento adecuado. Podemos ayudar a salvar personas, mejorar los esfuerzos de la prevención y detección de enfermedades, en la personalización del cuidado médico. Hay tanto por hacer con IA”, sostuvo Ralic.n“ Lo más difícil es la implementación. Tienes la tecnología disponible, es como hacer para que la gente lo use ahora”, agregó.
A pesar de estos y otros beneficios, comentó, sin embargo, que no se debe construir la IA basada en datos viejos ya que esto puede perpetuar el que algunos datos estén sesgados. Como ejemplo, mencionó que muchos estudios clínicos tienen más participación de hombres que de mujeres. Además, dijo, muchos no incluyen a personas que no hablan inglés como primer idioma o a personas de escasos recursos.
“No es simple ir de lo análogo a lo digital. Requieren un pensamiento crítico. Exhorto a todo el mundo a mantenerse curiosos. No anticipo que con la IA se eliminen a las personas de la ecuación, pero sí hace más fácil automatizar muchas cosas”, indicó.
Convirtiendo retos en éxitos
Durante la actividad, varias empresarias de la industria de la salud compartieron experiencias sobre el inicio de sus negocios, algunos retos enfrentados y cómo han salido airosas de algunas dificultades. También, como la IA les ha ayudado.
La doctora Katherine Saunders, cofundadora de Flyte Health, plafatorma de atención médica que ofrece servicios para el manejo del peso y la salud metabólica, contó que entre las múltiples ventajas de la IA destaca el apoyo clínico. No obstante, destacó que nada puede reemplazar la relación del proveedor de salud con el paciente.
Comentó que la IA puede ser de mucha utilidad para proveedores que no tengan mucho conocimiento en el manejo de la menopausia. Recordó que hay muchos pacientes necesitados de prevención de sobrepeso, pero pocos especialistas disponibles por lo que la IA es de gran ayuda.
Por su parte, la doctora Eva Cruz Jové, cofundadora de Senos Puerto Rico práctica radiológica para la detección y cernimiento de cáncer de seno, advirtió que siendo la tecnología el sostén de la Radiología, la IA ayuda a generar resultados más rápidos y a poder manejar más volumen de casos.
Entre los retos enfrentados, la radióloga relató que durante el primer año de Senos PR no recibieron ningún reembolso por los servicios provistos, por lo que a nivel ejecutivo sacrificaron su salario para poder cumplir con otros costos asociados, como equipos costosos y adiestramientos para empleados, entre otros. Lidiaron con el ingreso generado en su trabajo en otras clínicas. Y de forma paralela su oficina logró gran aceptación y mucho volumen de casos.
Mientras, Shelly Lanning, presidenta y cofundadora de Visana Health, destacó que la IA puede ayudar a impactar a muchas más personas, incluyendo poblaciones y áreas de difícil acceso a servicios de salud.
Señaló que gran parte del éxito de los programas de su empresa, una clínica virtual de salud femenina enfocada en prevención, es el acceso que brindan. Agregó que urge educar más sobre los reembolsos, particularmente quién paga por qué y cuáles son los determinantes de la atención médica.
En la actividad también participaron Doris Candelaria, principal oficial de Mercadeo y cofundadora de Insu Health Design; la licenciada Nimia Vázquez, de Biochoices y Lyvette Mercado, cofundadora de MetaMed. Insu Health Design es una empresa que desarrolló un dispositivo portátil para el mantenimiento de medicamentos, especialmente la insulina, sin necesidad de electricidad. Biochoices es una empresa que ofrece productos y asesoría especializada en el bienestar hormonal. MetaMed es una clínica especializada en el manejo de diabetes que utiliza la tecnología en el tratamiento médico.
“Empezamos sin ningún tipo de fondos. No teníamos conexiones todavía, pero sí muchos mentores en la industria. Mi mejor consejo recibido fue en una reunión con un mentor. Me dijo, ¿cómo estás?, y empecé a llorar. No había pensado en toda la carga sobre mí. Me abrió los ojos en cómo evaluarme a mí y hacer un balance”, contó Candelaria.
“Cuando empezamos necesitamos dinero, el banco, las relaciones, las personas que nos ayudan a proyectar y empezar un negocio. También, en los estados hay diferentes programas que nos dan la primera ayuda para empezar. Es complicado, pero posible. La clave aquí es no quitarse”, sostuvo, por su parte, Mercado.
“Me tomó dos años coger la licencia, pero con paciencia y perseverancia lo puedes hacer. Y encontrar gente que quiera trabajar y comprometerse contigo en tu misión. Pero se puede. Tienes que seguir buscando información, estudiar, pero vivir también con un propósito. Y tener un grupo de personas –familia, amigos y colegas- que te apoyen”, concluyó Vázquez.
Por su parte, la doctora Ilia Rodríguez, principal oficial de Recursos Humanos de Triple-S, comentó la importancia de eventos como este, ‘Innovate to elevate health’, para resaltar el liderazgo de las mujeres en la industria de la salud, así como el compromiso del sector en seguir transformando a través de la innovación y la colaboración.















