En la fotografía: Francisco Rodríguez Castro, fundador, presidente y CEO de Birling Capital Advisors.
El factor más grave, entre todos aquellos que afectan adversamente el ecosistema de salud de Puerto Rico, es el discrimen del Congreso de Estados Unidos contra Puerto Rico que nos aporta solo $4,000 por persona en gastos de salud cuando en los 50 estados es $13,000, afirmó Francisco Rodríguez Castro, presidente y CEO de Birling Capital Advisors, LLC.
Esta inequidad de un 69 % contra la salud de los ciudadanos americanos de Puerto Rico equivale a $29,900 millones por año, señaló Rodríguez Castro durante la charla ‘Perspectiva Financiera Para Modelos de Salud’, que ofreció ante la Convención Anual de la Asociación de Hospitales.
Enumeró allí lo que identificó como los otros nueve factores clave que impactan sobre la salud de nuestra isla y comenzó por el alto porcentaje de gasto en pacientes críticos. En Puerto Rico, dijo, entre 2 % y 3 % de los pacientes consumen el 80 % de los presupuestos médicos. Esto se debe a que muchas personas no atienden a tiempo sus condiciones de salud, lo que conlleva costosos tratamientos.
Mencionó igualmente la escasez de médicos, lo que calificó como un problema crítico. Señaló que en la última década más de 5,000 médicos han abandonado Puerto Rico en busca de mejores oportunidades en Estados Unidos, dejándonos con un bajo número de médicos por habitante.
“Eso supone una pérdida de más del 36 % de los médicos de Puerto Rico, que contrasta con una pérdida de población del 15.40 %. Esto nos deja con alrededor de 9,000 médicos activos, lo que resulta en un médico por cada 345.7 personas de una población total, según el censo del 2020, de 3,111,874”, expresó.
Otro de los factores son las enfermedades crónicas y la diabetes, y expresó que enfocar la atención en enfermedades crónicas, especialmente la diabetes, es esencial debido a factores genéticos y dietéticos que hacen que sea una de las condiciones más costosas en Puerto Rico.
La falta de fondos para una reestructuración del modelo de atención se une a los otros factores que impactan el sistema de salud de Puerto Rico, indicó Rodríguez Castro. Recomendó como necesario, el implementar un modelo holístico de atención sanitaria preventiva. Esto requiere educar a la población para que cuide de su salud proactivamente y con seguimiento constante.
El impacto de eventos cataclismos ha sido más que evidente en años recientes con los golpes recibidos por los huracanes Irma y María en 2017, los terremotos de 2020 y la reciente actividad sísmica, que requieren inversiones significativas en renovaciones y actualizaciones de la capacidad de emergencia.
Otro factor que está impactando severamente la operación del sistema es la preocupación por la ciberseguridad. El conferenciante afirmó al respecto que la victimización de las instalaciones médicas destaca la necesidad de un mayor apoyo del Gobierno en la protección de la información personal de los pacientes.
A todo lo anterior hay que agregar los requisitos normativos en aumento, tanto federales como estatales, así como la reducción de reembolsos a pacientes ambulatorios, que añaden presión adicional a los sistemas de atención médica.
Igualmente, mencionó en este contexto lo que definió como medidas de calidad diversas y estrictas, particularmente de las aseguradoras que constituyen un desafío. Se necesita, indicó, un enfoque más orientado a los resultados del paciente y la mejora de la atención.
Finalmente, y no menos importante, resaltó las dificultades en el acceso al capital. Afirmó que las recientes ventas y quiebras de hospitales plantean retos al acceso al capital, lo que afecta la sostenibilidad de la atención médica en Puerto Rico. “Las recientes quiebras con ventas a quemarropa tendrán un serio impacto en la accesibilidad del crédito en Puerto Rico”, expresó.
Concluyó Rodríguez Castro que “estos factores son críticos para entender el ecosistema de salud en nuestra isla”.













