El doctor Gilberto Puig Ramos, pediatra intensivista con más de 30 años de experiencia, fue homenajeado recientemente con la dedicatoria de la cuadragésima segunda convención de la Asociación de Médicos Pediatras de la región oeste.
Sobre 125 pediatras de la región oeste y de toda la Isla participaron de la convención celebrada en el Hotel Marriot Courtyard de Aguadilla. El evento tuvo como objetivo ofrecer actualizaciones sobre temas innovadores y nuevas condiciones emergentes en la comunidad, como el COVID, influenza y micro plasma, por estar en los últimos años presentes en las comunidades. Entre los temas nuevos se expuso como tema la salud mental de los niños y la ortopedia en recién nacidos.
“Incluimos una conferencia sobre el efecto de la Inteligencia Artificial en la salud mental de los niños, que es algo de lo que estamos viendo que los niños están muy envueltos en todo lo que es tecnológico y lo que es la utilización de todo lo que es inteligencia artificial. Estamos viendo que hay mucho efecto en nivel de la salud mental, sostuvo la doctora Sylvia Janira Arce Cardona, presidenta de asociación.
En cuanto a la dedicatoria del evento, Arce Cardona señaló que “sabemos que los pacientes pediátricos que son bien complicados y que los que tenemos en los Intensivos de la periferia, muchas veces necesitan un cuidado mayor por lo que van al área de San Juan. El doctor Puig lleva más de 30 años dedicándose a estos pacientes y salvando vidas cuando están en condición crítica. Así que, por esto, este año decidimos dedicarle la convención a él”.
El doctor Puig Ramos nació en Caguas el 4 de enero de 1961. Cursó estudios en el Colegio Notre Dame de esta ciudad. En 1979 entró en el grupo de los 100 a la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, donde completó un bachillerato en Química. En 1983 ingresó al Recinto de Ciencias Médicas y dos años después, se trasladó a Ponce para hacer su rotación de tercer año. Allí le tocó atender a las víctimas de la tragedia de Mameyes. En 1987 se graduó del Recinto de Ciencias Médicas con altos honores y regresó a Caguas para realizar una residencia de Pediatría en el Hospital Eduardo Garrido Morales, hoy Hospital Menonita de Caguas. En 1990 culminó la residencia, obtuvo su Board en Pediatría e inició su entrenamiento en Cuidado Crítico Pediátrico, en el Hospital Pediátrico Universitario de Río Piedras.
En 1993 comenzó a trabajar para el Grupo de Intensivo Pediátrico de San Juan y convenció a sus mentores para que el Grupo se hiciera cargo de la Unidad de Intensivo Pediátrico del Hospital de Niños San Jorge. Así, recién graduado, fue nombrado director de ese Intensivo, en el que ha sido pionero implementando el uso de varias tecnologías. En 1998, se hizo socio del Grupo. Además del Hospital San Jorge, ha dado servicios como intensivista en otras instituciones hospitalarias de Puerto Rico: el Hospital HIMA de Caguas, el Hospital Pediátrico Universitario, el Hospital Cardiovascular de Puerto Rico, el Hospital Episcopal San Lucas y el Hospital San Francisco.
El doctor Puig Ramos es también catedrático asociado de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas, y catedrático auxiliar de la Universidad Central del Caribe. Ha presentado en congresos del Pediatric Academic Society, el Pediatric Critical Care Society y la Academia Americana de Pediatría. Ha publicado artículos y abstracts en publicaciones médicas.
Su compromiso con la máxima calidad en el cuidado al paciente lo mueve a destacarse en estas labores en que muy pocos participan. Lideró por diez años el Comité de Ética del Hospital San Jorge (1998-2008) y dirige desde el 1995 el del Hospital Pediátrico Universitario. Fue presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría entre 2002 y 2003; de la Facultad Médica del Hospital San Jorge entre 2004 y 2006; de la Facultad Médica del Hospital San Francisco entre 2015 y 2017 y de la Sociedad de Cuidado Crítico Pediátrico de Puerto Rico entre 2016 y 2018.
Junto a la doctora Nilsa Freyre consiguió que Puerto Rico fuera en el 2009 la sede para el Congreso de la Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE), siendo este uno de los de mayor asistencia. Desde el 2017 es el director médico del Hospital San Francisco.
Como parte de su trabajo en la rama de cuidado crítico, constantemente se enfrenta con pacientes que, por su enfermedad, van a fallecer. Ante esto, Gilberto ha desarrollado una visión única de lo que es transcender la muerte y nos ha enseñado que es un proceso por el que todos vamos a pasar. Con la serenidad que lo distingue, ha ayudado a muchas familias a pasar por el proceso de duelo, enfatizando siempre que se debe recordar con amor y alegría y no con sufrimiento.
Como ser humano, uno de sus valores más importantes es el de la familia, para la que siempre ha sido el consejero en materia de salud. Hace 21 años es el compañero de Héctor Benero. Juntos disfrutan de viajar a diferentes partes del mundo y de degustar las gastronomías de cada país.
En la Revista Hospitales nos unimos al homenaje y le deseamos que continúen sus éxitos.













