El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), conocido en inglés como ADHD, es un trastorno neuroconductual que se manifiesta de manera clara y se caracteriza por dificultades en la concentración y en la regulación del comportamiento.
Se ha observado una correlación significativa entre el TDAH y los trastornos por uso de sustancias, especialmente en adolescentes y jóvenes adultos.
Las personas con TDAH a menudo experimentan episodios de inatención y tienen dificultades para concentrarse en los detalles. Esto se traduce en la incapacidad para mantener la atención en tareas o actividades, así como en la falta de seguimiento de instrucciones y la dificultad para completar tareas asignadas. En cuanto a la hiperactividad, se manifiesta a través de comportamientos como inquietud o movimiento excesivo, dificultad para permanecer sentados en situaciones que requieren, y una tendencia a hablar en exceso.
La impulsividad es otra característica relevante, que se refleja en la dificultad para esperar el turno, interrumpir conversaciones o juegos ajenos, y tomar decisiones apresuradas sin considerar las consecuencias.
Diversos estudios indican que una de las causas por las que los adolescentes y jóvenes comienzan a consumir sustancias es la dificultad para gestionar emociones y el estrés, lo que en muchos casos lleva a la automedicación. Además, la búsqueda de experiencias intensas o estimulantes en actividades recreativas, como fiestas que involucran drogas y alcohol, es un factor de riesgo. La impulsividad en las personas con TDAH puede intensificar la experiencia del consumo de sustancias.
Asimismo, es importante considerar que muchas personas con TDAH pueden padecer múltiples diagnósticos, lo que se conoce como comorbilidad. A menudo, se presentan trastornos de depresión y ansiedad, que son indicadores de un mayor riesgo de consumo de indicadores de un mayor riesgo de consumo de sustancias, según datos proporcionados por la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SANNHSA).
El entorno y los aspectos sociales también juegan un papel crucial; se ha comprobado que algunas de estas personas han sido víctimas de negligencia, acoso o abuso. Si conoce a alguien que este experimentando síntomas de un trastorno por uso de sustancias, depresión o ansiedad, no dude en comunicarse con la línea de ayuda 988 (Línea PAS) o al 787-625-1403. También puede contactar al Centro Psicológico y de Salud Integral al 787-744-4447, a través de la Línea Exprésate.

Lic. Edgardo Reyes Matos
Consejero, Centro Psicológico de Salud Integral











